
Muchas cubiertas de naves, garajes, anexos y viviendas rurales construidas antes de los años 2000 en Galicia todavía tienen placas de fibrocemento que, si son anteriores a la prohibición del amianto en España, pueden contenerlo. No es un motivo de alarma inmediata: el amianto en placas de fibrocemento en buen estado y sin manipular no libera fibras al aire de forma significativa. El problema aparece cuando esas placas se rompen, se perforan o se retiran sin el procedimiento adecuado. Esta guía explica cómo identificar si una cubierta puede contener amianto, qué exige la normativa española al respecto y cómo se gestiona su retirada con seguridad.
Por qué todavía hay tejados con fibrocemento en Galicia
El fibrocemento con amianto se utilizó de forma extendida en España como material de cubierta hasta que su fabricación y comercialización quedó prohibida por Orden Ministerial en el año 2001. Es habitual encontrarlo en naves industriales o agrícolas, garajes, cobertizos y ampliaciones de vivienda construidas antes de esa fecha, especialmente en zonas rurales y semirrurales del área de A Coruña, donde este material se eligió durante décadas por su bajo coste y facilidad de instalación.
Cómo saber si una placa puede contener amianto
No es posible confirmarlo a simple vista con total seguridad, pero hay indicios que orientan la sospecha: placas onduladas de color gris, con un aspecto fibroso al fracturarse y una antigüedad anterior a 2001-2002, tienen una probabilidad razonable de contener amianto. Las placas de fibrocemento fabricadas después de la prohibición no llevan amianto en su composición, y suelen ser distinguibles por su fecha de instalación conocida o por certificación del fabricante si se conserva. Ante la duda, la única confirmación fiable es un análisis de laboratorio de una muestra tomada por un profesional autorizado, no una valoración visual.
Qué exige la normativa española
La manipulación y retirada de materiales que contienen amianto está regulada en España por el Real Decreto 396/2006, que establece las disposiciones de aplicación en trabajos con riesgo de exposición al amianto. En líneas generales, esta normativa exige que cualquier trabajo de retirada, manipulación o desmontaje de fibrocemento con amianto sea ejecutado por una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), con personal formado específicamente y siguiendo un plan de trabajo comunicado a la autoridad laboral competente antes de iniciar la intervención.
Esto significa que la retirada de una cubierta de fibrocemento con amianto no es un trabajo que pueda ejecutar cualquier empresa de reparación de tejados sin esta habilitación específica, ni mucho menos el propietario por su cuenta. Antes de contratar cualquier retirada, conviene confirmar que la empresa está efectivamente inscrita en el RERA y que presentará el plan de trabajo correspondiente.
Por qué no conviene intervenir sobre una placa sospechosa sin protocolo
El riesgo del amianto no está en la placa intacta, sino en la liberación de sus fibras al aire cuando el material se rompe, se corta, se perfora o se cepilla sin control. Prácticas habituales pero peligrosas incluyen taladrar placas para fijar elementos, romperlas al retirarlas de forma manual, o limpiarlas con cepillo o agua a presión, que puede liberar fibras en el proceso. Ninguna de estas acciones debe realizarse sin el procedimiento específico que marca la normativa.
Cómo se gestiona una retirada segura
- Confirmación previa del material, mediante identificación visual orientativa y, si hay dudas relevantes, análisis de laboratorio.
- Plan de trabajo específico, elaborado y comunicado por la empresa autorizada antes de iniciar cualquier manipulación.
- Retirada de las placas sin fracturarlas, humedeciéndolas cuando el procedimiento lo requiere para minimizar la liberación de fibras, y con el equipo de protección individual correspondiente para los operarios.
- Embalaje y transporte del residuo conforme a la normativa de residuos peligrosos, hasta un gestor autorizado para su tratamiento final.
- Sustitución de la cubierta por un material actual una vez retirado el fibrocemento, aprovechando la intervención para revisar también la estructura de apoyo que quedaba oculta bajo las placas.
Este último punto es habitual en las revisiones de mantenimiento preventivo de cubiertas en construcciones rurales del área de A Coruña, donde detectamos placas de fibrocemento que conviene valorar junto con el resto del estado de la cubierta antes de decidir cualquier intervención.
Antes de actuar
Si su vivienda, nave o anexo tiene una cubierta de fibrocemento anterior a 2001 y presenta placas rotas, muy deterioradas o necesita una intervención que implique manipularlas, lo primero es una valoración técnica que confirme el estado real del material y oriente sobre si corresponde una gestión especializada. Puede consultar con nuestro servicio de rehabilitación de tejados para una primera valoración de su cubierta.
Preguntas frecuentes
No necesariamente, pero si la instalación es anterior a 2001-2002 la probabilidad es alta. Las placas fabricadas después de la prohibición no contienen amianto. Ante la duda, un análisis de laboratorio de una muestra tomada por un profesional es la única confirmación fiable.
Una placa intacta y sin manipular libera muy pocas fibras al ambiente. El riesgo real aparece al romperla, perforarla o cepillarla sin protocolo. Si las placas están en buen estado, la prioridad no es siempre una retirada inmediata, sino evitar manipularlas sin control.
No. La normativa española exige que este trabajo lo realice una empresa inscrita en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), con un plan de trabajo específico comunicado a la autoridad laboral antes de intervenir.
¿Prefiere que lo revise un profesional? Consulte nuestro servicio de reparación de tejados en A Coruña.
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